La regresión de la nutria en Europa

Hasta los años 60, la nutria fue una gran desconocida en Europa. De este modo, la dramática regresión que sufrió este mustélido pasó prácticamente inadvertida. Las primeras voces de alarma sobre el hecho se alzaron en Gran Bretaña y en algunos países del centro de Europa. En España la situación era algo similar.

Durante las décadas de los años 50 a 70, y en algunos lugares incluso antes, la nutria desapareció de muchos países europeos. La persecución directa fue sustituida progresivamente por la destrucción del hábitat, la disminución de sus presas y la contaminación como causas principales del declive. De este modo, cuando en la primera mitad de los años 80 se extendió la utilización de los sondeos de nutria, consistentes en la búsqueda directa de sus señales en el campo, la nutria ya se había extinguido de países como Holanda, Bélgica, Suiza y Luxemburgo, y casi lo había hecho en Inglaterra, Suecia, Dinamarca, y la antigua Republica Federal Alemana. En otros países había desaparecido de grandes zonas: Francia, País de Gales, Austria y Polonia. Entre estos estaba España, donde de la mitad oriental ya había desaparecido en su mayoría en los años 70. Sin embargo, la mitad occidental albergaba unas poblaciones en muy buen estado, conectadas con la continua y saludable población de Portugal. Buenas poblaciones pueden encontrarse en Irlanda, Escocia, Grecia, Finlandia y algunos países del este de Europa.